Hablemos de resiliencia
- Caro Mejía
- 30 abr 2021
- 2 Min. de lectura
probablemente algunos de ustedes conoce la definición del concepto, pero más allá de un concepto, me gustaría compartirles las variables que conforman este músculo, en las personas y en las organizaciones.
Comencemos por el inicio, según Margarita Tarragona la resiliencia se define como la capacidad de reponerse tras la adversidad, de recuperarse después de vivir experiencias difíciles, dolorosas o traumáticas. Para algunos la resiliencia implica no solo salir adelante después de una situación muy dura, sino incluso crecer o ser mejor a raíz de esta experiencia.
Tal Ben-Shahar la define como la capacidad para que “provoca” a una persona aprovecharse de la crisis para poner a prueba la fortaleza interior y descrubra que, inclusive situaciones negativas, puede dejar algo bueno. En otras palabras, es una oportunidad para evolucionar
En ambas definiciones hablamos de una capacidad, y como capacidad cualquier persona puede desarrollarlo, para hacerlo es importante conocer todas las variables que componen esta capacidad:
Conciencia de uno mismo. Es importante conocer lo que pasa con nosotros ¿Qué tipo de pensamientos tengo constantemente? ¿Me empoderan o no? ¿Qué emociones tengo la mayor parte del tiempo? ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Mi autoconcepto es alto? ¿considero que tengo las competencias para salir de cualquier adversidad? Hacernos concienes de nosotros, lo que sentimos, pensamos y hacemos nos abre la puerta para poder cambiarlo.
Autocontrol. No solo darnos cuenta de nuestros pensamientos, emociones y sino también de nuestra habilidad para cambiarlos. Ese autocontrol que nos permite modificar nuestra forma de pensar, la actitud con la que hacemos frente a diversas circunstancias y la forma en la que hacemos uso de nuestras fortalezas para apalancarnos y salir fortalecidos.
Perspectiva. Las dos primeras variables nos apoyan a poder ver la situación desde diversos puntos de vista y con ello nos permite poder dar soluciones más creativas a las adversidades que se presenten
Optimismo. Es una de las variables más importantes de la resiliencia, es esta capacidad para ver las adversidades como retos y no como problemas o desdichas. Con esta distinción, se abre la oportunidad para poder encontrar diversas soluciones, conectar con la creatividad, con la oportunidad para retar nuestras fortalezas y aprender de las circunstancias
Relaciones. Por último, pero no menos importante, cultivas relaciones que nos apoyen a ser mejores, aquellas personas en las cuales podemos apoyarnos para desahogarnos y reconstruirnos. La calidad de las relaciones que tenemos tiene un fuerte impacto en nuestra capacidad sobreponernos.
Una gran ventaja de contar con variables que componen la resiliencia, es que tenemos varios frentes por lo cuales comenzar a desarrollar la capacidad en nosotros y en nuestros equipos de trabajo.







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